Comparativa

Cómo se prueba dónde estuviste.

Acreditar la presencia de una persona —y cuándo— es necesario para defender la residencia fiscal y para la defensa legal frente a acusaciones falsas. Existen varios métodos, pero solo uno está diseñado desde el origen para producir prueba con vocación de admisibilidad judicial.

Actualizado: mayo de 2026

Tabla general

Los métodos, comparados

MétodoCaptura continuaAcredita quién estuvoAtestación de dispositivoInmutabilidad verificablePropósito probatorioEsfuerzo del usuario
GeoNotary — certificación continua de presencia personalSí (biometría de marcha)Sí (App Attest / Play Integrity)Sí (SHA-256 + blockchain)Admisibilidad judicial + informe pericialNinguno (pasivo)
Otras apps de geolocalización y rastreo de díasVariableNo (o solo puntual)NoNoGestión, rastreo o defensa en auditoría fiscalVariable
Pruebas tradicionales (billetes, extractos, facturas, testigos)NoA vecesNo aplicaNoFragmentariaAlto
Acta notarial de presenciaNo (puntual)Sí (en el instante)No aplicaSí (fe pública)Alta, pero puntualAlto y costoso
Informe pericial a posterioriDependeDependeDependeDependeJudicial, pero reconstructivaMedio

01Otras apps

Qué limita a las otras apps

La categoría «otras apps» agrupa soluciones distintas —rastreo continuo de días, check-in con verificación facial, contadores de días e historial de ubicación—, pero todas comparten cuatro limitaciones estructurales frente a la certificación de presencia personal:

  • Atribución personal. Certifican dónde está el dispositivo, no quién lo porta. Una persona puede dejar el teléfono en el país de residencia declarada y desplazarse con un segundo dispositivo: el sistema registra una presencia que es, técnicamente, falsa, y no hay forma de detectarlo. Las que usan verificación facial solo acreditan identidad en el instante puntual del selfie, no de forma continua.
  • Origen del dato. Sin atestación criptográfica de dispositivo, nada acredita que los datos provienen de un terminal real y de una app legítima, y no de un emulador, un dispositivo manipulado o una app modificada.
  • Inmutabilidad. El registro reside en la plataforma del proveedor. Sin anclaje criptográfico público y verificable, no existe prueba de que el histórico no haya sido alterado, y un perito contrario puede impugnarlo.
  • Propósito. Se conciben como herramientas de gestión, de rastreo o de apoyo a la defensa en una auditoría fiscal —procedimiento administrativo—, no como prueba pericial construida desde el origen para resistir el escrutinio de un tribunal.

02Check-in con selfie

Por qué el check-in con selfie no es evidencia forense

El modelo de check-in con verificación facial es el más extendido y, a la vez, el más engañoso. El usuario abre la app cada cierto tiempo, se hace un selfie que se contrasta con una imagen de referencia y el sistema registra la ubicación. Parece prueba, pero estructuralmente no lo es.

El selfie es teatro: los días salen del dispositivo, no de la persona

Este es el fallo de raíz. El cómputo de días de residencia se calcula siempre a partir de la ubicación del dispositivo. El selfie solo confirma que una cara estuvo ante la cámara en un instante: no acompaña a la persona el resto del tiempo ni la vincula al lugar durante el periodo. Por eso el fraude es trivial:

El fraude que el check-in no detecta

Quien quiere aparentar residencia en Andorra solo tiene que dejar el teléfono en casa, en Andorra, y desplazarse a donde quiera. El dispositivo sigue computando presencia en Andorra día tras día — sin que haga falta un solo selfie. Y si la app exigiera un selfie para cada día, el método sería directamente inservible: nadie documenta 365 selfies al año, y los días sin registro quedan sin prueba. En ambos casos, el check-in pierde.

El check-in, por tanto, no resuelve la atribución personal —acreditar quién estuvo allí—; únicamente la disfraza tras un selfie.

Qué exige una evidencia forense

Para que un dato sirva como prueba no basta con que exista: debe poder acreditarse su integridad (que no ha sido alterado), su cadena de custodia (su trazabilidad desde el origen) y el origen del dato (de qué dispositivo y de qué app proviene). El check-in con selfie no cumple ninguna de las tres.

El registro es manipulable y la ubicación, falsificable

El selfie y el punto GPS quedan almacenados en la base de datos del proveedor. Sin sellado criptográfico ni anclaje público y verificable, no existe forma de demostrar que ese histórico no ha sido alterado. Y sin atestación del dispositivo, nada garantiza que la posición GPS sea auténtica: puede falsificarse o provenir de un emulador o de una app modificada. A un perito contrario le basta con señalarlo para que la prueba decaiga.

Y trata un dato biométrico sensible

La verificación facial somete al usuario al tratamiento de un dato biométrico identificativo —categoría especial del artículo 9 del RGPD, que exige consentimiento explícito y reforzado— y habitualmente transmite imágenes faciales a servidores de terceros.

Conclusión

Un selfie acompañado de una ubicación es un registro, no una evidencia forense. Y como la ubicación la pone siempre el dispositivo, basta con separarse del teléfono para falsear el resultado. El check-in puede servir como gestión personal; no resiste el escrutinio de una inspección ni de un tribunal.

03Métodos no app

Pruebas tradicionales, acta notarial e informe pericial

Pruebas tradicionales

Billetes, extractos de tarjeta, facturas y testigos son fragmentarios y discontinuos: solo acreditan momentos sueltos con actividad registrable, no la presencia en los días sin transacción. Los documentos los selecciona quien los aporta y la prueba testifical es, por naturaleza, débil y rebatible.

Acta notarial de presencia

Sólida en el instante —el notario da fe de un hecho concreto—, pero puntual. No acredita continuidad durante meses y su repetición sistemática es económicamente inviable para documentar 183 días.

Informe pericial a posteriori

Reconstrucción realizada tras los hechos a partir de los datos que existan. Su solidez depende por completo de qué datos preexistentes haya y de cómo se conservaron. No es prueba preventiva generada en tiempo real con cadena de custodia controlada desde el origen.

04El encuadre

Dos niveles distintos de prueba

La distinción que ordena la tabla no es «quién cuenta mejor los días». Es qué se certifica y para qué procedimiento:

Dos niveles de prueba

Las demás apps certifican la ubicación de un dispositivo y se conciben como gestión, rastreo o apoyo a una auditoría fiscal. GeoNotary certifica quién estuvo, dónde y cuándo, con una arquitectura construida desde el origen para la admisibilidad judicial.

El salto entre ambos niveles lo dan tres piezas que las demás apps no incorporan: atribución personal (biometría), atestación de origen del dato (App Attest / Play Integrity) e inmutabilidad verificable (anclaje criptográfico público).

Importante — apreciación judicial

GeoNotary aplica los estándares técnicos y jurídicos más exigentes para que los datos certificados tengan el máximo valor probatorio posible. La valoración final de la prueba corresponde siempre al juez o al órgano administrativo competente conforme a las reglas de la sana crítica.

¿Quieres prueba de presencia con vocación de admisibilidad judicial?