Hash SHA-256
Algoritmo criptográfico utilizado por el Poder Judicial para sellar documentos electrónicos. Garantiza que cualquier alteración, por mínima que sea, sea detectada automáticamente.
Explicación técnica del funcionamiento de GeoNotary: desde el primer registro de ubicación hasta la emisión del informe pericial admisible en cualquier procedimiento judicial.
En muchos procedimientos judiciales — penales, civiles o laborales — la defensa depende de acreditar con solvencia dónde estuvo una persona en un momento concreto. Una denuncia por hechos que no se cometieron, una disputa de custodia, un conflicto laboral sobre jornada efectiva o un falso testimonio que sitúa al acusado en un lugar determinado tienen en común un mismo núcleo probatorio: demostrar objetivamente una ubicación. Y la carga de la prueba, en muchos de estos casos, recae sobre quien defiende su inocencia.
Las pruebas tradicionales son frágiles cuando se examinan con rigor pericial. Los testigos cercanos son impugnables por parcialidad. Google Maps y los historiales de ubicación de las grandes plataformas son editables por el usuario y, por esa razón, rechazados por los tribunales como prueba pericial. Los tickets de tarjeta prueban un pago pero no quién la portaba. Las fotografías y los vídeos pueden manipularse. En la práctica, el acusado medio se enfrenta al procedimiento con pruebas débiles o inexistentes.
Esto tiene una consecuencia procesal que afecta a enormes cantidades de causas en España: muchos acusados, ante la incertidumbre del juicio oral y sin prueba objetiva que sostenga su versión, optan por firmar una sentencia de conformidad con pena reducida antes que arriesgar una pena mayor. Las conformidades arrastran consecuencias graves — antecedentes, inhabilitaciones, órdenes de alejamiento, pérdida de custodia — y en muchos casos se firman no porque el acusado reconozca los hechos, sino porque no tiene forma de probar lo contrario. GeoNotary no pretende decidir quién tiene razón en un litigio: aporta un elemento objetivo e inmutable que permite que la defensa tome decisiones con información sólida en lugar de desde la desprotección.
Cada pilar aborda un vector de cuestionamiento habitual en sede pericial.
Las coordenadas se obtienen directamente del módulo GPS del iPhone, alcanzando precisión sub-métrica cuando hay visibilidad satélite. Cada punto registrado se firma criptográficamente mediante hash SHA-256 — el mismo algoritmo que utiliza el Poder Judicial para verificar la integridad de documentos electrónicos — y se notariza en una red blockchain pública. Esto hace técnicamente imposible alterar una coordenada después de su emisión sin que la manipulación sea detectada de forma automática. La aplicación opera sobre el framework Core Location de Apple con permiso de localización 'siempre activo', lo que garantiza la continuidad del registro incluso con la app en segundo plano o con la pantalla apagada.
Cada persona tiene una firma biomecánica única: cómo camina, cómo sostiene el dispositivo, su cadencia, su microequilibrio, las microvibraciones que transmite al moverse. GeoNotary entrena un modelo de Machine Learning (MLBoostedTreeClassifier mediante Apple CreateML) exclusivamente con los datos del usuario durante los primeros días de uso. A partir de ese momento, el sistema verifica con una tasa de falsos positivos inferior al 2% que es el usuario legítimo quien porta el dispositivo en cada captura. Esto cierra la puerta a suplantaciones, al préstamo del móvil a un tercero para simular presencia o ausencia, o a maniobras donde alguien lleva dos teléfonos simultáneamente para fabricar una coartada.
La fecha y hora de cada registro no se toman del reloj interno del dispositivo, que es manipulable por el propio usuario, sino de servidores externos de tiempo verificados (protocolo NTP). Ese timestamp se incluye en el hash del registro junto con las coordenadas GPS y la verificación biométrica, y el conjunto se escribe en blockchain público. Una vez notarizado, queda matemáticamente imposibilitado cualquier intento de 'viajar en el tiempo' o de retrodatar un registro: cualquier modificación rompería la cadena de hashes posteriores y sería detectada de forma inmediata por cualquier verificador.
Los datos de GPS se combinan con la información de los acelerómetros, giroscopios y sensores de movimiento integrados en el iPhone para determinar qué actividad desarrolla el usuario en cada momento: caminando, corriendo, en vehículo, en reposo, cambiando de ubicación. Este contexto enriquece la prueba: no solo se certifica dónde estaba el usuario, sino qué hacía coherentemente con esa ubicación. Frente a un testimonio que sitúa al acusado en un lugar realizando una acción concreta, un registro que demuestra que en ese mismo momento estaba caminando tranquilamente por otra zona es radicalmente más sólido.
Hash SHA-256 (estándar del Poder Judicial) · App Attest · Play Integrity
La app se descarga desde la App Store o Google Play oficial. En el primer arranque, el sistema ejecuta App Attest en iOS o Play Integrity en Android para verificar criptográficamente que el dispositivo es auténtico — no un emulador ni un dispositivo con jailbreak o root — y que la app instalada es la versión oficial de GeoNotary. Sin esta verificación previa, el registro de ubicación no comienza.
Durante los primeros días de uso, la app observa los patrones de movimiento del usuario y entrena un modelo de IA exclusivo para él. Este modelo queda almacenado de forma cifrada en el propio dispositivo y solo se utiliza para verificar la identidad del portador en los registros posteriores, sin salir nunca del entorno controlado.
A partir del modelo entrenado, la app captura la ubicación con la frecuencia que corresponde al plan contratado, incluso con la app cerrada o el dispositivo en reposo. Cada captura incluye coordenadas GPS, timestamp verificado, verificación biométrica y contexto de actividad. Todo se firma criptográficamente antes de salir del dispositivo.
Cada registro firmado se envía a una red blockchain pública donde queda escrito de forma inmutable. Una vez notarizado, ni el usuario, ni GeoNotary, ni ninguna autoridad puede modificar o borrar ese registro. Esta inmutabilidad técnica es precisamente la clave de la validez pericial del sistema.
Cuando el usuario necesita documentar su ubicación en un procedimiento — por una denuncia, una citación, una reclamación o una solicitud de su abogado — solicita la generación del informe desde la app. El equipo pericial de GeoNotary extrae los datos certificados del período relevante, los estructura conforme al formato exigido por los tribunales y entrega el informe firmado electrónicamente en 24-48 horas.
El cliente presenta el informe ante el órgano judicial a través de su defensa legal. Si la acusación cuestiona la prueba, el equipo pericial de GeoNotary puede ratificar el informe ante el juez o tribunal correspondiente, aportando las explicaciones técnicas necesarias sobre cómo se ha generado y sellado la evidencia.
Los mismos mecanismos que usan los tribunales para verificar la integridad de documentos electrónicos.
Algoritmo criptográfico utilizado por el Poder Judicial para sellar documentos electrónicos. Garantiza que cualquier alteración, por mínima que sea, sea detectada automáticamente.
Verificación a nivel de hardware de que el dispositivo y la app son auténticos. Mediante App Attest en iOS y Play Integrity en Android, se impide que los datos provengan de emuladores, dispositivos modificados (jailbreak, root) o copias falsificadas de la app.
Registro distribuido donde cada notarización queda escrita de forma permanente. Verificable por cualquier tercero o auditable públicamente.
Los informes periciales se emiten con firma electrónica cualificada, cumpliendo con el Reglamento eIDAS y la normativa española aplicable.
En un accidente de tráfico, una agresión o cualquier incidente jurídicamente relevante, la prueba se pierde en los primeros minutos. Cuando llega la policía, los testigos ya se han ido, las cámaras se han sobrescrito y la versión de cada parte empieza a divergir. El Botón del Pánico de GeoNotary está diseñado precisamente para ese momento.
Acelerómetro, giroscopio y magnetómetro registrados a alta frecuencia en el instante de la pulsación. Se capturan las fuerzas G soportadas, la dirección del impacto, la rotación del dispositivo y el patrón completo de movimiento. En accidentes de tráfico esto es decisivo para acreditar quién impactó a quién, si el vehículo estaba detenido o en marcha, y la magnitud real del golpe — datos que de otro modo solo aportarían las cajas negras de los vehículos más modernos.
Mediante el análisis de patrones de movimiento previos al incidente, se acredita que el móvil estaba siendo llevado por su titular. Esto neutraliza la objeción habitual de "alguien podría haber tenido tu teléfono".
Coordenadas GPS del momento exacto, con la mejor precisión que el dispositivo permita, y marca temporal anclada a una fuente de tiempo confiable —no al reloj del dispositivo, que sería manipulable.
El conjunto completo de datos (cinemáticos, biométricos, ubicación, tiempo) genera una huella criptográfica única que se registra en blockchain. Cualquier modificación posterior del archivo sería detectable.
El conjunto de datos generados por el Botón del Pánico se enmarca en el régimen de los documentos electrónicos del artículo 326.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, y se beneficia del refuerzo probatorio que aportan los servicios electrónicos de confianza regulados por la Ley 6/2020 y el Reglamento eIDAS. La cadena de custodia técnica es íntegra desde el momento de la captación hasta su presentación pericial. La valoración final corresponde, como en toda prueba, al juzgador.
Si tienes contratado cualquier plan de suscripción de GeoNotary (mensual o anual), el Botón del Pánico está disponible sin coste adicional, incluyendo la extracción y certificación de los datos de las últimas 70 horas previas a la pulsación.
Activación puntual del Botón del Pánico para usuarios con la app instalada que no están suscritos. Genera y certifica el conjunto de datos de las últimas 70 horas anteriores a la pulsación: fuerzas G, datos de acelerómetro y giroscopio, biometría que acredita que eras tú quien portaba el dispositivo, ubicación y sello de tiempo. Función exclusiva del Botón del Pánico — ningún otro mecanismo permite reconstruir la escena hacia atrás con esta cobertura temporal.
La activación del Botón del Pánico genera y notariza los datos crudos. El informe pericial es un documento distinto, redactado y firmado por un perito judicial, donde los datos certificados se interpretan, se contextualizan al caso concreto y se presentan en formato apto para juzgado o aseguradora. El precio depende de la complejidad: tipo de procedimiento, número de hechos a reconstruir, necesidad de ratificación en juicio. Solicita presupuesto sin compromiso desde el formulario de contacto.
Solicitar presupuestoCuanto antes instales GeoNotary, más robusta será tu defensa si algún día la necesitas.
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