Hash SHA-256
Algoritmo criptográfico utilizado por el Poder Judicial para sellar documentos electrónicos. Garantiza que cualquier alteración, por mínima que sea, sea detectada automáticamente.
Explicación técnica del funcionamiento de GeoNotary: desde el primer registro de ubicación hasta la emisión del informe pericial admisible ante la Agencia Tributaria.
La normativa española considera residente fiscal a quien permanece más de 183 días al año en territorio nacional. Para quien vive mayoritariamente fuera de España, el problema no es cumplir la norma: es probar de forma objetiva, verificable y sostenible en el tiempo que efectivamente no se ha superado ese umbral. La carga de la prueba recae sobre el contribuyente, y cualquier laguna documental puede traducirse en una resolución desfavorable de la Agencia Tributaria.
Las pruebas tradicionales son frágiles cuando se examinan con rigor pericial. Los billetes de avión acreditan la compra de un trayecto, no la presencia personal en destino. Los movimientos de tarjeta demuestran un pago, pero no quién portaba físicamente la tarjeta en ese momento. Google Maps y los historiales de ubicación de las grandes plataformas son editables por el propio usuario y, por esa razón, son sistemáticamente rechazados por los tribunales como prueba pericial. Las agendas, calendarios personales o declaraciones de terceros son impugnables por subjetividad o parcialidad.
GeoNotary resuelve este problema mediante una arquitectura de certificación continua, biométrica, inmutable y pericialmente válida. En lugar de depender de pruebas indirectas y cuestionables, el sistema produce una cadena de evidencia técnica generada y sellada en tiempo real, diseñada desde el primer minuto para resistir el escrutinio de la administración tributaria y, llegado el caso, del órgano judicial.
Cada pilar aborda un vector de cuestionamiento habitual en sede pericial.
Las coordenadas se obtienen directamente del módulo GPS del iPhone, alcanzando precisión sub-métrica cuando hay visibilidad satélite. Cada punto registrado se firma criptográficamente mediante hash SHA-256 — el mismo algoritmo que utiliza el Poder Judicial para verificar la integridad de documentos electrónicos — y se notariza en una red blockchain pública. Esto hace técnicamente imposible alterar una coordenada después de su emisión sin que la manipulación sea detectada de forma automática. La aplicación opera sobre el framework Core Location de Apple con permiso de localización 'siempre activo', lo que garantiza la continuidad del registro incluso con la app en segundo plano o con la pantalla apagada.
Cada persona tiene una firma biomecánica única: cómo camina, cómo sostiene el dispositivo, su cadencia, su microequilibrio, las microvibraciones que transmite al moverse. GeoNotary entrena un modelo de Machine Learning (MLBoostedTreeClassifier mediante Apple CreateML) exclusivamente con los datos del usuario durante los primeros días de uso. A partir de ese momento, el sistema verifica con una tasa de falsos positivos inferior al 2% que es el usuario legítimo quien porta el dispositivo en cada captura. Esto cierra la puerta a suplantaciones, al préstamo del móvil a un tercero para simular presencia o ausencia, o a maniobras donde alguien lleva dos teléfonos simultáneamente para fabricar una coartada.
La fecha y hora de cada registro no se toman del reloj interno del dispositivo, que es manipulable por el propio usuario, sino de servidores externos de tiempo verificados (protocolo NTP). Ese timestamp se incluye en el hash del registro junto con las coordenadas GPS y la verificación biométrica, y el conjunto se escribe en blockchain público. Una vez notarizado, queda matemáticamente imposibilitado cualquier intento de 'viajar en el tiempo' o de retrodatar un registro: cualquier modificación rompería la cadena de hashes posteriores y sería detectada de forma inmediata por cualquier verificador.
Los datos de GPS se combinan con la información de los acelerómetros, giroscopios y sensores de movimiento integrados en el iPhone para determinar qué actividad desarrolla el usuario en cada momento: caminando, corriendo, en vehículo, en reposo, cambiando de ubicación. Este contexto enriquece la prueba: no solo se certifica dónde estaba el usuario, sino qué hacía coherentemente con esa ubicación. Una presencia en un aeropuerto con patrón de 'caminando' y luego 'transporte aéreo' es radicalmente más sólida ante un perito que un simple punto en un mapa.
Hash SHA-256 (estándar del Poder Judicial) · App Attest · Play Integrity
La app se descarga desde la App Store o Google Play oficial. En el primer arranque, el sistema ejecuta App Attest en iOS o Play Integrity en Android para verificar criptográficamente que el dispositivo es auténtico — no un emulador ni un dispositivo con jailbreak o root — y que la app instalada es la versión oficial de GeoNotary. Sin esta verificación previa, el registro de ubicación no comienza.
Durante los primeros días de uso, la app observa los patrones de movimiento del usuario y entrena un modelo de IA exclusivo para él. Este modelo queda almacenado de forma cifrada en el propio dispositivo y solo se utiliza para verificar la identidad del portador en los registros posteriores, sin salir nunca del entorno controlado.
A partir del modelo entrenado, la app captura la ubicación con la frecuencia que corresponde al plan contratado, incluso con la app cerrada o el dispositivo en reposo. Cada captura incluye coordenadas GPS, timestamp verificado, verificación biométrica y contexto de actividad. Todo se firma criptográficamente antes de salir del dispositivo.
Cada registro firmado se envía a una red blockchain pública donde queda escrito de forma inmutable. Una vez notarizado, ni el usuario, ni GeoNotary, ni ninguna autoridad puede modificar o borrar ese registro. Esta inmutabilidad técnica es precisamente la clave de la validez pericial del sistema.
Cuando el usuario necesita documentar su residencia fiscal — por un requerimiento de Hacienda, una declaración o una consulta de su asesor — solicita la generación del informe desde la app. El equipo pericial de GeoNotary extrae los datos certificados del período relevante, los estructura conforme al formato exigido por la Agencia Tributaria y entrega el informe firmado electrónicamente en 24-48 horas.
El cliente presenta el informe ante Hacienda a través de su asesor fiscal o de su representación legal. Si la autoridad cuestiona la prueba, el equipo pericial de GeoNotary puede ratificar el informe ante la administración o ante el órgano judicial correspondiente, aportando las explicaciones técnicas necesarias sobre cómo se ha generado y sellado la evidencia.
Los mismos mecanismos que usan los tribunales para verificar la integridad de documentos electrónicos.
Algoritmo criptográfico utilizado por el Poder Judicial para sellar documentos electrónicos. Garantiza que cualquier alteración, por mínima que sea, sea detectada automáticamente.
Verificación a nivel de hardware de que el dispositivo y la app son auténticos. Mediante App Attest en iOS y Play Integrity en Android, se impide que los datos provengan de emuladores, dispositivos modificados (jailbreak, root) o copias falsificadas de la app.
Registro distribuido donde cada notarización queda escrita de forma permanente. Verificable por cualquier tercero y auditable públicamente.
Los informes periciales se emiten con firma electrónica cualificada, cumpliendo con el Reglamento eIDAS y la normativa española aplicable.
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